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Ya no da las gracias ni el Tato

Utilizando el apodo de “el Tato”, en España se construyen frases populares, como “No ha venido ni el Tato” o “Esto no se lo salta ni el Tato”. En esta ocasión, yo lo aplico a que ya no da las gracias ni el Tato. El Tato fue un afamado torero del siglo XIX, de nombre Antonio Sánchez, muy activo dentro y fuera de su profesión, al ser un fijo de saraos y festejos. Vamos, que de haber existido entonces la revista “Hola”, a buen seguro, hubiera aparecido reseña de su asistencia a eventos sociales en cada uno de sus ejemplares.

Pero a lo que voy. El agradecimiento (dar las gracias) empieza a escasear en boca de los ciudadanos. Tanta maquinita y digitalización nos hace fríos, porque llevamos camino de estar más acompañados de un móvil o de un ordenador, que de personas de carne y hueso. Los niños deberían crecer teniendo bien aprendidas tres sencillas palabras: hola, adiós y gracias. No digo ya nada si a esto le añadimos plena educación y cortesía, que siempre hay que demostrar para con nuestros padres, mayores, profesores o compañeros de trabajo. Se pueden citar muchísimos más ejemplos.

Cuando como sucede, hay debate social sobre falta de ética y valores en determinadas decisiones políticas y económicas, lo primero que se resiente es la urbanidad y el civismo, que son las claves para convivir y comportarse adecuadamente con los demás. No pensemos que solo por los millones de turistas que nos visitan, España es el país más amigable del mundo. No. De hecho, el año pasado fue Uganda quien se ganó este título, y en la razón está la forma de ser tan agradable de sus gentes. Sobre todo ahora con el post Covid, deberíamos apuntarnos al agradecimiento a vivir, y entender que hay muchas cosas que pueden cambiar o hacerse mejor. No basta con sacar el reconocimiento al balcón cuando las cosas van mal. En el día a día, a todas horas, es seguro que surge la oportunidad de dar las gracias por algo. El polo opuesto es comportarse como asnos y desagradecidos, que por desgracia abundan en los tiempos actuales.